¡Yo vengo prestamente! El mensaje de Henry Weiss

AUTOR: PASTOR IVAN FLORES HERNANDEZ

Hace 124 años llegaba a Chile Henry Weiss Lewis, después de semanas en un viaje en alta mar con su esposa embarazada, desembarcaron en el puerto de Talcahuano. Es nuestro fundador. Él era portador y proclamador de un mensaje de urgencia: ¡Jesús está pronto a regresar! Y teniendo como texto fundamental el último verso de la Escritura, “ciertamente vengo en breve”, y así recorrió el sur de nuestro país con este mensaje que ardía en su corazón. Los que le conocieron llegaron a llamarlo “el apóstol del sur”.

Hacía poco tiempo que se había organizado la Alianza Cristiana y Misionera, parte de su doctrina esencial era el enfoque dispensacional premilenial de los últimos tiempos, y para ello la evangelización mundial era clave en el retorno de Jesucristo. 

Los premilenialistas creen que el evangelio debe ser predicado en todo el mundo para testimonio, muchos lo rechazarán, los malvados irán de mal en peor; la venida de Cristo será como en los días de Noé. Sucederá que cuando el mundo no esté esperando o deseándolo; y mientras vastas multitudes estén viviendo en rebelión y pecado, sucederá el fin. Y, así como Noé reunió a unas pocas personas justas en el arca, el Señor Jesús se reunirá con Su novia redimida para ir a un lugar preparado para ellos. La historia bíblica dice que entonces vino el diluvio y destruyó a los impíos en los días de Noé. Posteriormente, una gran tribulación vendrá sobre la tierra; y luego Jesús aparecerá con Su pueblo, para establecer Su reino. Atará y echará a Satanás al abismo y reinará en gran gloria por mil años.

Ante las condiciones del mundo de hoy y ante las mismas perspectivas de los seres humanos señalamos que la historia está bastante de acuerdo con las enseñanzas de la Palabra de Dios. Entre los cristianos devotos y fervientes hay una muy marcada y profunda convicción de que nos estamos acercando rápidamente al fin. 

Y esta verdad fue la que impulsó al movimiento Aliancista en el envío de muchos misioneros a todos los confines del mundo, y Chile era uno de ellos. Esa pasión mantuvo en acción a nuestros pioneros, ellos veían a las multitudes entregándose a Cristo, y esto fue su propósito ministerial a principios del siglo XX. ¿Será la misma inspiración que nos está moviendo a nosotros?

Para el ejercicio de la vida ministerial de Weiss y seguidores ese mensaje apresuraba su quehacer, en 18 años de vida en Chile su enseñanza estuvo cargada de palabras de “consolación y de esperanza en el retorno de Cristo”. El espíritu de su mensaje debería impresionarnos, especialmente a los siervos del Señor, para continuar apelando con gran sinceridad a los hijos de Dios para que busquen una completa liberación de todo pecado y para mantener sus vestiduras sin mancha. Efectivamente, Weiss era parte de un movimiento que ponía énfasis en la completa redención del pecado y la venida del Señor.

El mensaje del primer Aliancista en Chile estaba conectado muy de cerca a los escritos apostólicos que anuncian estas dos grandes verdades: Pureza de corazón, túnicas blancas, vestidos de boda; y, la venida del Novio que se acerca. Esto es un grito muy pronunciado del encargo de Dios, hay gran revelación al unir estas dos enseñanzas bíblicas: Pureza de corazón y la llegada de Jesús. Túnicas blancas para la novia como preparación para la venida del Esposo. Esto es bastante significativo, ese mensaje está en nuestro ADN Aliancista.

Al llegar a este momento sugerimos al lector que mantengamos una actitud apropiada a los tiempos. Recordando que debemos vigilar, mantener nuestras lámparas llenas y ardiendo; y, estar siempre listos y mirando con gozosa esperanza la aparición gloriosa del Señor Jesús.

Tal actitud del alma es una de las mejores salvaguardias contra la inmersión en la mundanalidad, o ante el amor indebido al materialismo que conducen al olvido de Dios e indiferencia a las cosas de la salvación. No puede haber mayor estímulo para la santidad y el servicio celoso y desinteresado, que tener siempre consuelo en el corazón con el pensamiento de que “El Señor se acerca”.

A más de un siglo de la llegada de los pioneros de la Alianza Cristiana y Misionera, época en la que Weiss se movilizó y recorrió la zona sur llevando el mensaje con sentido de urgencia, bien nos vale un tiempo de reflexión en el contenido de su mensaje y para ello debemos confrontarlo con el nuestro. Pasadas las décadas vemos que las profecías han ido in crescendo, hoy en meditación deberíamos observar con atención el cumplimiento de muchas de las situaciones que se relatan como evidencias del regreso de nuestro Señor. Para Weiss y sus días, su mensaje tenía sentido de urgencia, ¡cuánto más debería ocurrir con nosotros! “Por lo tanto, cuando todas estas cosas comiencen a suceder, pónganse de pie y levanten la mirada, ¡porque la salvación está cerca!” (Lucas 21:28 – NTV).

Cuando Henry Weiss murió, el 26 de mayo de 1915, un sentimiento de orfandad invadió a la naciente iglesia nacional.Unos meses después los misioneros y pastores Aliancistas que vivían en Chile, quienes aún se mantenían impactados por la partida de su pastor y superintendente, se propusieron dejar un testimonio de su vida. Por eso pensaron en algo que fuera valioso, perdurable y memorable, algo que pudiera expresar el gran cariño y amor que tenían por el pastor Henry Weiss, buscaban algo que permaneciera a través de los años. Varias fueron las sugerencias, todos aportaban con sus ideas. Cada uno buscaba algo que superara el tiempo y reflejara su mensaje. Hasta que finalmente el Comité Ejecutivo de la Iglesia Nacional llegó a un acuerdo, todos aprobaron elaborar una lápida conmemorativa para ser puesta en la tumba de Weiss, la que hasta la actualidad está en la Unión Cementerio, Quakertown. La siguiente fue la dedicatoria:

“Los pastores extranjeros y nacionales y miembros de las Iglesias de la Alianza Cristiana y Misionera en Chile, Sud América, dedican esta lápida conmemorativa a la memoria de su superintendente el reverendo H. L. Weiss. Durante sus 18 años en Chile su tema prominente fue “Yo vengo prestamente. Apoc. 22:12”.[1]

Que como Iglesia Alianza Cristiana y Misionera de 2021 igual tengamos como mensaje el retorno del Rey: “¡Amén, ven Señor Jesús!”


[1] C. Iván Flores “Desde territorio Cheyenne a territorio Mapuche”, pág. 196. Edit. Alianza. 

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