100 años del Seminario Teológico Alianza

POR PRISCILA QUINTANA, DIRECTORA REVISTA SALUD Y VIDA

Una noble y abnegada labor desempeñaron los misioneros que trajeron el Evangelio a nuestro país, particularmente aquellos que plantaron la Alianza Cristiana y Misionera en Chile. Movidos por un gran amor a nuestro Señor Jesús, para cada uno de ellos, sin duda alguna, significó negación, sacrificio, esfuerzo y valentía. A estas y muchas otras virtudes se suma también la gran visión que ellos tenían: plantar una Iglesia que algún día fuera autónoma, madura y consolidada, que formara a sus propios pastores, misioneros y evangelistas. Así es como nace este gran proyecto de preparar y capacitar a jóvenes chilenos que quisieran servir a Dios en esta gran tarea de hacer discípulos a todas las naciones.

La historia se encarga de dejar muy claro que después de mucha oración buscando la dirección del Señor, surge la idea de crear un Instituto Bíblico que en primera instancia, llevara la capacitación a los estudiantes (Instituto ambulante). Sin embargo, a no mucho andar, el Señor proveyó los medios para establecerse en un lugar, la ciudad de Temuco, con un Edificio que sigue en pie hasta el día de hoy y que ha cobijado a cientos de personas, familias, siervos de Dios no solo de la familia aliancista en Chile, sino también de iglesias evangélicas hermanas. Al transcurrir los años, la obra creció y se expandió a Santiago y Concepción. Recientemente (como extensión) a ciudades en el norte, centro y sur de nuestro país.

Este año el Seminario Teológico Alianza cumple 100 años de vida, y como Iglesia nos gozamos al ver la fidelidad de Dios porque él ha sostenido a su pueblo, de manera concreta ha consolidado este brazo de capacitación que se extiende a todos aquellos que desean servir en la proclamación del Reino de Dios. Somos herederos de un invaluable legado espiritual, y también de una gran responsabilidad, que es continuar desarrollando la visión que movió a sus fundadores: “el propósito de cumplir el plan divino de propagar el evangelio en Chile… establecer un ministerio de instrucción para pastores, maestros de la escuela dominical y obreros laicos para la obra de evangelización”. 

Esta edición de la revista es un recordatorio de la historia del Seminario, y un reconocimiento a nuestro buen Dios porque sin duda su mano de amor ha estado presente durante estos 100 años. Nos sumamos al agradecimiento del cuerpo pastoral, docente y administrativo de esta Casa de estudios y decimos junto a ellos: “Desde 1921 a 2021 a Dios sea la gloria”.

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